La era de Jonrones y Ponches

Los fanáticos de comienzo del siglo 20 vivieron una importante transición en el juego de béisbol, al ver como los batazos pasaban de ser roletazos a líneas que sobrevolaban las bardas de los distintos estadios, Los Jonrones.

Las estadísticas comenzaron a registrar con mayor frecuencia estas estas líneas vuela cercas. Al igual que hicieron con los ponches, tal vez con menos entusiasmo.

Las estadísticas más relevantes

Junto al Jonrón; las impulsadas y el promedio al bate, antes y ahora han sido estadísticas importantes y un jugador con este “Hat Trick” es nombrado Triple Coronado. Por ejemplo TyCobb (1909) fue coronado bateando .377 avg, 107 rbi y 9 cuadrangulares. El siguiente coronado Rogers Hornsby (1922) dejó .403 avg, 152 rbi y 42 jonrones. ¿Se nota la diferencia que hay entre los números de uno y el otro?

Si no han sacado los números que separan a Cobb y Hornsby, se los pongo así: .376 avg, 54 jonrones y 135 impulsadas de “el bambino”, Baby Ruth en 1920.

Baby Ruth cambió la forma de jugar el beisbol en una era donde la tasa de Jonrones y Ponches era bastante baja.

El Aumento de los Jonrones

Mucho debemos a Ruth por promover esa forma de bateo, una aproximación distinta a la caja de bateo y una mecánica de las que hoy día decimos, las líneas salen con otro “Launch Angle”. Como efecto multiplico la cantidad de jonrones, con esto el incremento de carreras anotadas (el centro del juego) y por ende el aumento del valor de este tipo de batazo y del jugador que los logre.

Tanto se disfruta y se le da importancia al bateo de cuatro esquinas, que con la evolución de la tecnología, se nos ha permitido accesar a datos alrededor de este evento, nos regocijamos y hasta orgullecemos por saber velocidad de salida, Angulo, distancia, entre otros, de cada uno de los jonrones conectados por jugadores de la gran carpa.

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En estos últimos dieciocho años, la Sabermetría gana fuerza,  Statcast mide cada evento de un partido, se recopila más y mejores datos, y distintos portales permiten al fanático (como nunca antes) observar lo que pasa en el juego. A su manera ponderan el valor del jonrón con relación a las carreras que se anotan, incluso algunos que desean llegar más allá, ponen en una balanza hasta donde querer un cuadrangular representa a su vez una alta posibilidad de no llegar a base.

No queda duda el béisbol evolucionó desde esa campaña de 1920 donde se registraron 630 jonrones hasta la llegada del siglo XXI que celebró la presencia del cuadrangular con 5.693 bambinazos. El jonrón es El Rey.

El incremento de Ponches

Ese total de cuadrangulares en la MLB vinieron acompañados de 31.356 ponches y se anotaron 23.735 carreras. Estas tres estadísticas se muestran en la siguiente tabla.

tabla 1

Desde ese punto, aún una masa importante disfruta del rey de los batazos, y es un problema sobre todo cuando nuestros jugadores favoritos dejan de hacerlo.

Es beneficioso para anotar “más carreras año tras año”, lo que ha alimentado un supuesto, “más jonrones igual a más carreras”. Pero, al contrario de esos primeros años de siglo, otra parte de los que disfrutan y especialistas que trabajan dentro del espectáculo, le han volteado la cara a esta percepción para “desmitificar el jonrón” como fuente de producción.

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Un match de bateador y pitcher en la actualidad es más parecido a un jugador de póker que con sus cartas hace un all-in, o la saca del parque (gana) o se poncha (pierde).

En los últimos tres años (si nos apoyamos en la tabla 1) se han contabilizado 5.610 (2016), 6.105 (2017),  5.585 (2018) jonrones, cantidades parecidas a la suscitada en el año 2000 (5.693) y se totalizó con 20.745 (2016), 21.558 (2017), 20.606 (2018) carreras impulsadas, sin embargo en el año 2000 se registró 23.735 carreras impulsadas, hablamos de 3.129.

Contrario a lo que se piensa en MLB a pesar del auge del cuadrangular se produjo 14% menos carreras (hasta el 2018) que hace 18 años. Existe un diferencial entre la cantidad de jonrones en el 2000 en relación al 2018 (108 menos).

El promedio de carreras producidas por un jonrón según una muestra es 1.55 Carreras/HR. El diferencial de cuadrangulares (108) por el promedio de Carreras/HR le suma 167 carreras a lo producido en 2018. El  escenario indica, pasamos de 20.606 a  20.773 carreras anotadas. Pero recordemos, en el 2000 se produjo 23.735, ¿Cómo desaparecieron 2.962 impulsadas que aún hay de diferencia entre el año 2000 y el 2018?

tabla 2

Una pista de ello (en forma de efecto final) nos asoma la tabla 1 y tratamos detallar en tabla 2. “el ponche y el embasado”, ambas estadísticas con una estrecha relación, pudiera hasta sonar sobra decirla, “si te ponchas no te embasas”.

La verdad sobre el aumento de la productividad

Por primera vez en la historia del béisbol, en 2018, abanicar (41.207 veces) sobrepasa al número de hits en una temporada (41.018). El efecto de esta premisa se refleja en una disminución sostenida del número de hombres que llegan a primera base, un 11.7% menos en el período que hemos estado estudiando (de 63.483 a 56.704).

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No hay Jonrones sin Ponches…

You Can't Have Home Runs Without Strikeouts | FiveThirtyEight
Tabla de Michael Salfino de https://fivethirtyeight.com/

Acudiendo a la estadística tradicional, el jugador de MLB pasó de promediar .270 AVG, .345 OBP y .437 SLG en el 2000 a .248 AVG, .318 OBP, .409 SLG.

Todo lo anterior ha sido para señalar como ha cambiado la forma de jugar y de ver los jonrones y ponches; analizar y observar el beisbol de hoy en particular el de Grandes Ligas. Las causas de esto, varias que ya conocemos; la disminución en el numero de carreras trajo como necesidad buscar una forma ràpida de anotar, la implementación de la pelota salidora; Incremento en la velocidad del picheo, menos contacto (paciencia), se utilizan más pitchers y mejor repertorio, menos abridores, la atmosfera (clima) entre otros.

Nolan Arenado comentó “Todo es muy diferente ahora. Estamos predicando los launch angle y poner la pelota en el aire y todo eso. Los ponches han venido por todo eso.”

Si de verdad le diéramos la importancia debida a la frase “El beisbol es 75% picheo” le daríamos el crédito que se merece a los lanzadores y con eso entender que el verdadero rey no es el jonròn, es el ponche.

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